sábado, 27 de abril de 2013

Top 10 Londres -- Lugares para visitar


LONDRES TOP 10

Para los amantes de las buenas cosas en la vida, no hay mejor ciudad en el mundo que Londres. Lo tiene todo: extensos parques, monumentos, impresionantes obras de arte, museos y lugares para ir de compras, entre otras muchas cosas.

Las más populares atracciones de Londres con lugares que deslumbran, inspiran y entretienen:  

The British Museum - Es imprescindible. Más de siete millones de objetos interesantes, incluidas momias egipcias, esculturas del Partenón y la Piedra de Rosetta.  


London Eye y Big Ben- La noria más popular de Europa donde se pueden ver las vistas más espectaculares de Londres. Se ha convertido en uno de los iconos de la ciudad y puede verse a 40km en un día claro. Recomiendo también visitarla por la noche, iluminada es impresionante. Muy cerca, tenemos el famoso Big Ben, la gran campana del reloj al lado de Westminster. 


The National Gallery - Para los amantes del arte. Obras maestras de Leonardo da Vinci, Rembrandt, Cézanne, Caravaggio, Canaletto y Titian. Este museo de arte tiene una de las mejores colecciones de arte europeo occidental del mundo. Podréis ver "Los Girasoles" de Van Gogh. 


Tate Modern - La más popular galería de arte del planeta. Su Turbine Hall es impresionante y tiene una exposición permanente gratuita de obras muy interesantes de Picasso, Matisse, Dalí y Warhol, entre otros. 


Torre de Londres y Tower Bridge - Torre de 900 años. Los Beefeaters, que guardan la torre, podrán contarte la historia sangrienta y los fantasmas que se dice que vagan por allí... Muy cerca, encontramos uno de los puentes más distintivos del mundo, el Tower Bridge, donde se pueden ver las vistas más espectaculares de Londres. 


Hyde Park - Uno de los parques más conocidos de la ciudad. Podrás ver a turistas descansando en el césped, parejas paseando, jóvenes jugando a la pelota, ardillas saltando de árbol en árbol y lo más curioso, personas hablando en el Speaker's Corner.   

 
Buckingham Palace - Residencia oficial del monarca británico. Es el lugar donde podremos disfrutar de los famosos cambios de guardia. Éstos no se producen todos los días y va en función de si llueve o no.


Harrods y Oxford Stret - Para los amantes de las compras. Enorme centro comercial que ofrece todo tipo de productos de lujo, marcas, perfumes, gourmet, accesorios para mascotas, restaurante, etc. Oxford Street, encontraréis diferentes tiendas de todo tipo, es el lugar ideal si quieres hacer shopping.  


Madame Tussauds - Figuras de cera. Házte una foto con Michael Jackson o Bob Marley, entre otros. El lugar que prueba que uno no ha triunfado hasta que ha sido inmortalizado en cera. 


Victoria and Albert Museum - Museo victoriano de arte y diseño que alberga una colección rica en fotografías, escultura, tejidos, cuadros, cerámica, muebles, cristal y joyería del mundo. Está ubicado en la zona de Kensington.


Hay otras muchas atracciones interesantes y muy visitadas de la ciudad, así como el Museo de Historia Natural donde se pueden ver reptiles prehistóricos (dinosaurios) o el Museo de la Ciencia, que es uno de los mayores del mundo. La zona de Chinatown donde se pueden encontrar variedad de tiendas y bares. Para las familias, podéis ir a ZSL London Zoo donde hay numerosos animales exóticos. La cathedral de St Paul, una de las maravillas barrocas de la ciudad o la Abadía de Westminster, Patrimonio de la Humanidad. 

Infinidad de opciones en una ciudad que es imposible no disfrutar.





miércoles, 17 de abril de 2013

Viajar en avión con perro




Es fácil que nos surjan dudas cuando queremos viajar con nuestras mascotas en avión. Cada compañía aérea tiene sus normativas y es muy difícil conocer cada una de ellas. Es recomendable, antes de comprar el billete, contactar directamente con la compañía correspondiente y averiguar cuales son las normativas para llevar a nuestra mascota en el vuelo y si existe algún coste a parte.

Normalmente, si el perro es pequeño (hasta 8kg aproximadamente, contando el peso del transportín) puede ir en la cabina con el dueño, de lo contrario deberá ir en bodega. No obstante, hay compañías - como por ejemplo Vueling - que solo aceptan perros de hasta 8kg para viajar en cabina, no dan la opción de perros más grandes. Tanto en una opción como en la otra, se requiere de un transportín homologado apto para viajar.


Si se va a realizar un vuelo de largo recorrido, es aconsejable consultar al veterinario si el animal precisa de algún medicamento para evitar mareos o jet lag. A parte de tener en cuenta su salud, también hay que mirar por su comodidad, el transportín deberá tener las medidas adecuadas para que la mascota esté cómoda.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que los animales que van en bodega siguen un proceso similar al del equipaje, con lo cual nos podemos encontrar con pérdidas de animales. Es por esto, que es muy importante que la mascota lleve una placa de identificación o microchip.

Por lo tanto deberemos tener en cuenta:

1. Informarnos con la compañía de que necesitamos para volar con nuestra mascota.

2. Escoger el transportín adecuado para que tu mascota esté cómoda, y a su vez, cumpla con la normativa de la compañía aérea.

3. Poseer de la documentación vigente de la mascota.

4. Consultar con el veterinario para viajes largos o si es el primer viaje para tu mascota.

5. Tener en cuenta microchip o ponerle una placa identificativa para evitar pérdidas.

Enlaces de información de algunas compañías aéreas:




Podéis encontrar accesorios de viaje en esta tienda especializada en cosas para perros: www.perromolon.com

 
Perro molón en Facebook







martes, 22 de enero de 2013

3 días en París

Hoy me apetece escribir sobre una de mis ciudades favoritas:

Bonjour, PARIS!


Única, elegante, romántica y cultural. Con muchas cosas por visitar, calles por recorrer e infinidad de actividades por hacer. Es una de las ciudades más visitadas del mundo, así que entiendo que no soy la única que la ha visitado o visitaría una y otra vez...J'aime Paris!

Antes de proponer algunas rutas, me gustaría destacar los elementos que destacan en la ciudad, los que la hacen única y especial como por ejemplo La Gioconda, uno de los cuadros más observados del Museo del Louvre ¿cómo puede un cuadro crear tal admiración? algo tiene que la hace distinta a todo lo demás y atrae la atención de miles de artistas y amantes del arte e historia. Si hablamos de comida...no podemos irnos de la ciudad sin probar la baguette y el croissant parisino, una de las piezas de repostería más admiradas y aclamadas de París, ya que fueron los creadores de este derivado de mantequilla, una auténtica obra de arte para los amantes de las pastas. También quiero destacar una prenda de lana que creo que es un simbolo de la ciudad, la boina parisina. Aún hoy en día, principalmente pintores y escritores la llevan puesta.

Creo que se pueden hacer infinidad de rutas por París, yo os cuento como aproveché mi tiempo durante los 3 días que pasé en París. Podréis encontrar todo tipo de precios para el viaje, si buscáis algo barato podéis echar un vistazo a la web vuelo24.es para encontrar vuelos económicos a París y en cuanto a hoteles podéis mirar algún comparador de hoteles y buscar la zona que más os guste. Yo recomiendo que esté bien comunicado si no puede ser céntrico.

 ¿QUE HACER DURANTE 3 DÍAS EN PARIS?

Primer día
Tenía curiosidad por ver toda la ciudad, pero era imposible recorrerla toda en tan solo 3 días, así que decidí escoger todo aquello que me hacía más ilusión conocer. En primer lugar, tenía ansias por ver la Torre Eiffel, así que decidí verla nada más llegar. Además, era una de las opciones más cercanas de mi hotel ya que me hospedé en el hotel Meliá Royal Alma Boutique, un clásico hotel ubicado en un barrio muy bonito a pocas cuadras de la Torre Eiffel, unos 10 minutos andando. También cabe destacar que hay una estación de metro muy cercana, a unos 2 minutos andando llamada "Alma-Marceu", ideal para acceder a cualquier punto de la ciudad, muy cómodo.


La verdad es que es difícil explicar la sensación que sentí al ver la Torre Eiffel, enorme obra arquitectónica que deja a cualquier persona boqueabierta. Son 704 peldaños los que llevan desde la calle hasta el segundo piso. El recorrido por el interior, muestra paneles que cuentan la historia de los 122 años de vida de la Torre. En su interior hay restaurantes, tiendas, un pequeño cine, una sala de conferencias...Para picar algo, la "Brasserie 58" permite tomar aperitivos en la primera planta y para los que busquen algo más sofisticado tienen la opción del restaurante Jules Verne ubicado en la segunda planta, que ofrece una carta con lo mejor de la cocina francesa. Hay dos formas de subir la Torre, por las escaleras o por el ascensor. Las escaleras, además de largas colas, permiten ahorrar dinero ya que la entrada en este caso ronda los 4,70€, contra 8,20€ y 13,40€ que cuesta subir en ascensor en función de la planta a la que quieras acceder (precios orientativos y con posibles cambios).

El barrio donde está ubicada la Torre Eiffel se llama Palais-Bourbon. Además de ver y disfrutar de la Torre, di un paseo por el Campo de Marte, una extensa zona verde ubicada junto a la Torre y que se extiende hasta Les Invalides, donde también cerca podemos encontrar la capilla de Saint-Louis donde descansan los restos de Napoleòn Bonaparte. Tengo que mencionar que me comí el mejor gofre de mi vida en uno de los garitos ubicados en esta zona, ¡delicioso!. Además, en este barrio es fácil ver pintores mostrar sus dotes artísticas, son típicos los retratos a turistas, pero cuidado...no todos son profesionales.


Si no estáis muy cansados, merece la pena pasear por el parque de Monceau y conocer el Bosque de Bolonia, incluye zonas arboladas, diferentes jardines y varios restaurantes.

Estatua Bosque de Bolonia

Segundo día
Era consciente de que tenía que aprovechar el tiempo al máximo, así que era necesario madrugar para disfrutar de un riquísimo desayuno en el mismo hotel y coger el metro con dirección al Louvre (Metro dirección: Palais Royal-Musée du Louvre). Me sorprendió la espectacular pirámide de cristal que sirve de acceso al Museo. La verdad es que me hubiera encantado verlo por dentro, pero me informaron de que podía llevarme a estar todo un día en el museo, así que decidí verlo por fuera y volver en otra ocasión con más calma para poder ver las 35mil obras de arte, entre ellas la famosa Gioconda (en uno de los próximos posts, os explicaré mi experiencia en el museo).


Decidí pasear por les Jardins de les Tuileries - justo enfrente del museo - y seguir andando para conocer los famosos Campos Elíseos, desde la Plaza de la Concordia hasta el Arco del Triunfo (unos 2km). Tenía mucha curiosidad por recorrer la avenida de lujo y meta del Tour de Francia. Estaba decidida a andar durante horas para disfrutar de esta zona de la ciudad de la que tanto había oído hablar.
En la "Place de la Concorde" podemos ver el obelisco egipcio así como edificios con elegantes fachadas. También nos cruzamos con el "Rond Point", uno de los jardines más excepcionales del mundo donde se encuentran el Grand Palais y la parte trasera del Palacio del Elíseo (residencia del presidente de Francia). También destacable el Petit Palais y el puente de Alejandro III.

Después de comer, seguí con el tramo entre el Rond Point y el Arco del Triunfo, encontramos tiendas y marcas de todo tipo. Como por ejemplo, el nuevo edificio de Citroën con un escaparate muy original e idóneo para los amantes de los coches y porque no, de la arquitectura. Encontramos también Virgin Megastore, una tienda de cd's o la tienda LE66, una tienda de ropa de diseñadores interesantes a precios no prohibitivos.También tiendas clásicas como Guerlain o la más grande de Sephora. La gran esquina de Louis Vuitton o el lugar donde se fabrican los mejores macarons del mundo, la casa de té Ladurée.
Detrás de los Campos Elíseos, se esconde uno de los barrios más sofisticados y lujosos de París, el Triángulo Dorado, delimitado por los Campos y las avenidas Montaigne y George V. En estas calles, encontramos marcas como Dolce & Gabbana, Dior, Channel, Prada, Paul & Joe, etc. Todas las grandes marcas para los amantes de la moda. Además, también podemos ver uno de los edificios art-déco más bonitos de París: el teatro de los Champs-Elysées.

A medida que andamos por los Campos Elíseos podemos ver de lejos el Arco del Triunfo. Esa era mi meta, recorrer más de 2km y llegar a este monumento concebido por Napoleón Bonaparte. Antes de marcharme de la zona me tomé un café con leche enfrente de Arco del Triunfo, cuyo precio ascendío a 7€...pero valió la pena.



Ya era tarde, así que pensé en ir al hotel y darme una ducha bien caliente. Pensé que debía disfrutar al máximo de mi estancia en la ciudad, y decidí ir a visitar de nuevo la Torre Eiffel de noche y dar un paseo en barca por el Sena. No podía haber tomado mejor plan.
Si ya me impactó por el día, por la noche me pareció espectacular. Además a cada hora en punto se ilumina con luces, un ambiente precioso.
Compre una entrada para subir a los Bateaux Mouches (son los cruceros que van por el Sena). Un paseo tranquilo en barco para ver un resumen de algunos de los principales puntos de la ciudad, me interesaba sobretodo para ver aquellos edificios que no había podido ver. Dan la opción de audioguía, y puedes ir escuchando cada punto del itinerario. El recorrido pasa por Trocadero, Palacio de Tokyo, Grand Palais y Petit Palais, los Inválidos, la Asamblea Nacional, Musée d'Orsay, el puente de las Artes, el Pont Neuf (el más antiguo de la ciudad), Île de la Cité, Catedral de Notre-Dame, entre otros. Me encantó hacerlo de noche, porque adoro las ciudades iluminadas, creo que aumentan su encanto y tienen un toque de magia.


Algunos de estos barcos ofrecen cena e incluso discoteca, para quien le pueda interesar.

Tercer día
Era mi último día en la ciudad y mi vuelo salía a última hora de la noche. Me levanté temprano, desayuné unos croissants caseros en el hotel y me dirigí hacia Ópera de Garnier (Metro: Ópera o Galeries la Fayette).


No podía dejar de ver uno de los mayores teatros del mundo, la Ópera Garnier. Un precioso edificio lleno de columnas, murales y estatuas doradas. Cabe destacar también el interior, una monárquica escalera, el mármol, las columnas brillantes y la perfección de las estatuas que parecen vivas.

Enfrente, encontramos las Galerias la Fayette, uno de los centros comerciales más lujosos. El interior se llena de lujos, tanto por la decoración como por las marcas y objetos que se ofrecen. Vale la pena dar una vuelta, ya solo sea para disfrutar de su cúpula interior dorada, un trabajo exquisito.


Si seguimos la rue la Fayette, encontramos otro edificio monumental, la Biblioteca Nacional que alberga treinta millones de obras. Después de dar una vuelta por la avenida comercial y comprar algunos souvenirs, me decidí visitar la Madeleine, todo un símbolo y uno de los monumentos más curiosos con un toque al estilo griego (se recomienda hacer la visita a la Madeleine desde la Plaza de la Concorde, por la elegante Rue Royale para conseguir su mejor vista, en mi caso lo hice al revés porque ya había visitado la Plaza de la Concorde).

Se acababa mi escapada a París, debía volver al hotel para recoger mis cosas y dirigirme hacia el aeropuerto. Me quedé con muchas cosas por ver como el Barrio Latino, Montmartre, la torre de Montparnasse, el Moulin Rouge, el barrio les Halles, Le Marais...y muchas zonas más. Está claro que es una ciudad infinita de cosas por ver y por hacer, ¡Volveré!

Más info: unviajeymilhistorias@gmail.com












miércoles, 9 de enero de 2013

Escapada con perros, Vall d'Aran

Hace unos días fui a la Vall d'Aran y decidí hospedarme en un camping ya que iba con mis perros y necesitaba algún alojamiento donde me permitieran llevarlos. Es cierto que es complicado encontrar algún lugar donde te permitan perros sin problemas y sin muchas normas. 
Tengo que decir que miré y rebusqué por varias zonas, y en todas partes me daban impedimentos: los perros deberán estar alojados en el parking, atados, no pueden ladrar, no están permitidos los perros de más de 15kg, etc. Entiendo que son animales, pero los que los tenemos, también tenemos derecho a salir y tener algún lugar cómodo y adecuado para dormir. Eso si, siempre teniendo presente que hay que ir con cuidado y dejarlo todo en las mismas condiciones, imagino que habrá de todo.

Bien, encontré este camping por Internet, mirando foros y demás y la verdad es que desde el minuto 1, me atendieron mejor imposible. Se llama Camping Verneda


 Mi intención era encontrar un lugar que aceptaran a perros y además tuvieran espacio para andar y correr. Fué genial porque justo al lado del camping hay un camino para hacer senderismo que se llama "camí reial", y está genial porque todo es pura naturaleza y en esta época puedes disfrutar de paisajes de nieve. Al ser temporada de invierno, la zona de caravanas estaba vacía así que también nos permitieron dejar sueltos a los perros por esa zona, que por cierto es enorme. En verano, imagino que será más restringido ya que estará más lleno.

El camping en sí, da la opción de hospedarse en un apartamento o en bungalows de madera. Al ir con perros, tuve que adaptarme a la opción de los bungalows, más concretamente en el bungalow tipo C. Nunca había ido a un bungalow así que iba bastante perdida...mi sorpresa fue grata cuando llegué. El bungalow es pequeño, pero tiene de todo y además todo en buenas condiciones y limpio. En este caso, tenía una habitación con literas, otra habitación con cama de matrimonio, un mini salón y cocina y por último un baño. Pocos metros cuadrados, pero no faltaba de nada. 



¡Lo recomiendo para todos aquellos que quieran hacer una escapada con sus animales de compañía! Y también para aquellos que les guste la naturaleza, el senderismo o el esquí.


martes, 18 de diciembre de 2012

Escapada a Girona, hotel Meliá Golf Vichy Catalán

Soy de la opinión que siempre que se pueda hay que aprovechar los días libres para conocer otros lugares y huir de la rutina. Eso es lo que hice el fin de semana pasado.

Buscaba algo cerquita de Barcelona donde pudiera callejear y ver cosas. A la vez, quería que el hotel estuviera en una zona tranquila para poder descansar al máximo y evitar los ruidos de la ciudad. Me decidí por ir a Girona, siempre me habían hablado muy bien del casco antiguo de la ciudad y ¡también de la buena comida en las típicas masías catalanas!. Tenía ganas de conocer un hotel-balneario muy concreto, el hotel Meliá Golf Vichy Catalán. Después de venderlo varias veces en la agencia de viajes y de oir buenas impresiones de mis clientes, tenía muchas ganas de probar este establecimiento y ver realmente como era el servicio, instalaciones y la atención hacia el cliente.


El hotel está ubicado en medio de dos campos de golf con lo cual hace que sea un lugar muy tranquilo rodeado de paisaje verde. Tengo que destacar que todo alrededor está muy bien cuidado y limpio, se nota que es uno de los mejores campos de golf de España. El interior del hotel es moderno aunque le haría falta algún retoque en algunas zonas, pero de poca importancia. Cabe destacar la simpatía de la recepcionista y la buena atención, resolvió todas mis dudas con una sonrisa en todo momento.

Campo de Golf

Para los amantes del SPA, este hotel ofrece una piscina termal, varios tratamientos y masajes. La piscina termal es pequeña pero correcta y los tratamientos son variados, hay para escoger en función del tipo de tratamiento que se busque, el tiempo y el precio. Por ejemplo, un masaje de 35 minutos tiene un coste de unos 50 euros por persona. Los precios de todos los tratamientos están publicados en su página web:


En cuanto a las habitaciones, hay varias categorías. En mi caso estuve en una habitación Grand Premium, es amplia y tiene balcón con vistas al campo de golf. La cama es enorme y desde la bañera puedes ver la televisión. Ofrece albornoz y zapatillas para acceder al SPA y amenities en el cuarto de baño (jabón de manos, gel de baño, champú y crema hidratante).

Probé el bar del hotel para cenar, es la opción económica si no quieres ir al restaurante y también ofrecen variedad de platos a precios asequibles. A parte de platos de pasta, también ofrecen bocadillos fríos y calientes, así como ensaladas o sandwiches. El desayuno buffet es muy bueno, está todo bien distribuido y hay comida variada para todos los gustos (pastas, frutas, embutidos, etc.).

 Girona

Este hotel, está a unos 20 minutos del casco antiguo de Girona así que decidí hacer una visita. Tengo que decir que me sorprendió a bien y curiosamente me recordó muchísimo a Venecia o Florencia. Es un lugar ideal para callejear, ver pequeños y grandes comercios o tomarte un café o un té en alguna de las muchas cafeterías. Es una zona con mucho encanto donde se puede ver la Catedral o los numerosos puentes rodeados de bloques antiguos de colores diferentes. Además, cerca de la Catedral hay un parque enorme lleno de árboles, ideal para pasear y descansar un rato.
 


En la zona, hay un bar-restaurante que se llama Can Sala, un sitio donde ofrecen menú por 7 euros, incluye un plato combinado, bebida y postre. Un establecimiento correcto y adecuado para quien busque algo económico. Para los que tienen paladar más exquisito, pueden probar el restaurante Celler de Can Roca, es una masía con platos muy buenos y trabajados, aunque el precio es bastante caro. Este último, lo podéis encontrar de camino al hotel.

Enlaces información:
http://www.girona.cat/turisme/esp/activitats.php
http://www.meliagolfvichycatalan.com/es/index.html

Un viaje y mil historias
unviajeymilhistorias@gmail.com



viernes, 2 de noviembre de 2012

Sardegna -- Costa Esmeralda

El mes pasado, estuve en Sardegna (Italia). La verdad es que es una isla que me ha sorprendido gratamente: sus paisajes, su gente, la comida y sobretodo las playas. La gente que conocía que ya había estado me había hablado muy bien, pero todo y así, seguí sorprendiéndome de cada rincón de la isla.

En mi caso, llegué a la isla con la compañía de ferries Grimaldi Lines. Cogí esta opción porque me salía mejor de precio llevándome mi coche en el barco, que no alquilándolo en la isla (imagino que eso irá en función de la temporada y de la disponibilidad de coches que tengan las compañías de alquiler). Desde Barcelona, el ferry tarda toda una noche en llegar a Sardegna - la hora de llegada que marcan no es fiable ya que todo dependerá de como esté la mar - es por esto que ofrecen varias acomodaciones, se puede elegir entre butaca o camarote interior/exterior.

Una vez llegué a Porto Torres fui hacia Santa Teresa de Gallura (hay unas 2 horas de camino) que es donde tenía contratado el hotel. Me hospedé en el hotel La Funtana, un hotel pequeño con mucho encanto ubicado justo en la entrada del pueblo. El hotel ofrece un servicio impecable, un trato inmejorable y además ¡hablan español! Creo que es importante teniendo en cuenta que es difícil encontrar a alguien que hable nuestro idioma. En el mismo hotel, te aconsejan restaurantes, lugares para visitar, te resuelven tus dudas, tienen wi-fi en el hall y una piscina exterior con cafetería y tumbonas. En cuanto a las habitaciones, tienen un estilo sardo, predominan los colores azul y blanco y algunas tienen balcón (hay que pagar suplemento).

La ruta

Es complicado definir una ruta teniendo en cuenta lo grande que es la isla. Mi intención era conocer costa esmeralda, pero en una semana es imposible debido a sus dimensiones. Así que os contaré la ruta que hice:

Día 1 -- Llegué al hotel sobre las 15:30h. Tener presente que los horarios de los restaurantes son distintos a los de aquí, así que a esa hora me encontré que prácticamente la gran mayoría ya estaban a punto de cerrar. Por suerte, justo enfrente del hotel, hay un supermercado así que compré pan de sandwich y jamón dulce para poder comer algo. Tengo conocimiento de que el mismo hotel tiene servicio de restaurante durante los meses de julio y agosto, en mi caso ya lo encontré cerrado.
Por la tarde, después de acomodarme fui a dar una vuelta por el pueblo. La verdad es que me gustó mucho, la iglesia, varias tiendecitas artesanales, souvenirs, bares, heladerías, restaurantes, etc.

 Santa Teresa di Gallura

Las casitas son de distintos colores, me recordó un poco a Nothing Hill. Además, el mismo pueblo tiene un mirador impresionante junto a la torre de Longonsardo.

 Torre Longonsardo

Una vez ya había hecho la visita al pueblo, decidí indagar por los alrededores...así que cogí el coche y descubrí Bahía Reparata donde pude disfrutar de una impresionante puesta de sol.
Bahía Reparata

Día 2 -- Me recomendaron en el mismo hotel que fuera hacia Capo Testa, así que me dirigí hasta allí con el coche. Del hotel hasta Capo Testa hay unos 10 minutos, y la carretera tiene fácil acceso. Estaba lleno de gente y de coches (probablemente porque era un domingo), así que decidí pasarme en otro momento para poder disfrutar mejor de la zona. Investigué por el lugar y conseguí aparcar en una playa: Playa de Levante. La verdad es que no era una playa excepcional ya que habían muchas algas, pero la hacía especial que no había nadie, tranquilidad absoluta si no fuera por la constante visita de los vendedores ambulantes, algo típico en las playas de allí.

 Playa Renata

Justo al lado había otra playa, y había bastante más gente así que por la tarde decidí ir a ver la de al lado...¡Menuda sorpresa! no había ni una alga, el agua transparente como una piscina. Se podían ver perfectamente los peces y además las vistas eran impresionantes por los paisajes y los barquitos que se podían ver desde la arena. El nombre de esta playa - una de mis favoritas - es Playa Renata o Spiaggia Renata.

Día 3 --Volví hacia Capo Testa. Increíbles vistas, aguas cristalinas y rocas esculpidas por el viento. Podéis encontrar calas increíbles y solitarias, lo que hay que tener en cuenta es que son de acceso difícil. Hay que ir con calzado cómodo para pasar por caminos de piedras, vale la pena y más si soys apasionados del buceo.

Capo Testa

Me hablaron de una playa en concreto: Valle de la Luna o Spiaggia Grande. Es un lugar bastante escondido, me costó muchísimo encontrarlo. Está también en la zona de Capo Testa. Es un sendero de unos 30-45 minutos, con un camino de piedras. Cuando lo acabas puedes llegar a una pequeña playa con mucho encanto, ya que por delante tienes la cala y si te giras ves un paisaje impresionante de piedras enormes que hacen el valle. No suele haber mucha gente, a excepción de algún turista y gente que vive allí en las rocas. Lo recomendaría para la gente que le guste el senderismo y encontrar rincones nuevos y especiales.

 Valle de la Luna

Por la tarde encontré una playa que se llama Spiaggia Rena di Ponente. Es una playa grande con un agua espectacular, limpia y cristalina. Además me sorprendió la poca profundidad, tenías que andar varios metros para que cubriera parte del cuerpo. ¡Era impresionante! Esta es otra de mis favoritas, de hecho la visité dos veces. Es de muy fácil acceso, puedes aparcar cerca y se ve desde la carretera...no tiene pérdida.

 Playa Rena di Ponente

Día 4 -- Me comentaron que era posible visitar Isla Maddalena y Caprera así que aproveché que hacía buen tiempo para hacer esta excursión. Me informé y la opción que más me gustó fue la que me podía llevar mi coche. Es interesante si te gusta hacer las visitas por tu cuenta, si no también te pueden ofrecer excursiones organizadas por las islitas.
Me dirigí hasta Palau, es desde donde salen los ferrys hacia la isla. Desde Palau hasta Isla Maddalena (isla principal) hay unos 15 minutos. Hice una visita breve, ya que tampoco tiene mucho para ver: el puerto, la plaza donde suele haber un mercadillo y algunas calles comerciales. Hay una escultura de Garibaldi donde la gente aprovecha para hacerse una foto.

 Isla Maddalena

Una vez ya había visitado la parte más turística de la isla me dirigí hacia Caprera. Hay un puente que une las dos islas, vale la pena la experiencia. La isla de Caprera es única. La puedes ver en un día ya que es muy pequeña y puedes recorrer las calitas que la componen. Son calas de aguas cristalinas y suelen estar bastante solitarias (depende la que visites y la temporada). Es curioso el contraste de bosque, montaña y las calas impresionantes. Una de mis favoritas fue Playa Portese, 100% recomendable.

 Cala de Caprera

Volviendo hacia Puerto Maddalena, vi una playa en Isla Maddalena llamada Playa Spalmatore. Tenía buena pinta y no había mucha gente.

Día 5 -- Amaneció nublado, así que decidí visitar el pueblo de Santa Teresa di Gallura y comprar algunos souvenirs. Por la tarde mejoró y fui a investigar por la zona. Visité Playa de la Marmorata, está cerca del hotel y es bastante grande. El agua estaba muy limpia y tenía unas vistas espectaculares.
Después seguí con el coche y visité Porto Liscia, es una playa ideal para amantes de los deportes acuáticos debido al viento. Habían muchísimos surfistas disfrutando de las olas, ¡vale la pena verlo!

 Porto Liscia

Y por último visité Valle de l'Erica. Es una zona más lujosa, de hecho se encuentra uno de los mejores hoteles de la zona. Me pareció precioso porque me coincidió con la puesta de sol y pude ver unas imágenes espectaculares.

Día 6 -- Este día deicidí visitar Porto Cervo. Me llamaba la curiosidad ya que tiene mucha fama y es donde van la gran mayoría de los famosos, así que pensé que podría ser interesante. Desde el hotel hay unas 2 horas de camino en buena carretera.
Porto Cervo es un puerto precioso, lleno de barcos lujosos - algunos demasiado - y coches de alta gama. Está bien para dar un paseo y pasar una mañana con tranquilidad. No suelo mencionar restaurantes porque creo que es algo muy personal y va a gustos...pero en este caso creo que debo hacerlo. Este día comí en un restaurante que se llama Hivaoa, los dueños hablan español y la carta es muy variada. Se come genial y muy bien de precio, cosa que me sorprendió estando en Porto Cervo.

 Porto Cervo

Teniendo en cuenta que habían dos horas de camino de regreso, ya fui hacia el hotel donde disfruté de un relajante momento en la piscina del mismo hotel.
Tener en cuenta que anochece y refresca temprano.

Día 7 -- Era mi último día así que repetí la playa que más me gusto Playa Rena di Ponente.
Como que el barco salía a las 6 de la mañana, decidí irme de la zona y acercarme más a Porto Torres para poder estar a las 4 de la mañana en el puerto para embarcar. Reservé una noche de hotel en Sassari (está a unos 25 minutos del puerto) y así poder dormir unas horas. Ya que si me quedaba en Santa Teresa di Gallura tenía unas 2 horas y media de camino hasta el puerto.

Me hospedé en el hotel Carlo Felice, un buen hotel para dormir y con un servicio excelente. El personal hablaba español y nos prepararon el desayuno para llevar, un gran detalle.

Hay que tener en cuenta que Cerdeña es una isla enorme y para verla se necesita tiempo. Hay que seleccionar un poco lo que se quiere ver y además es una isla para disfrutar de sus playas, aquí las prisas no existen.